Este 2020 nos enseñó a valorar las pequeñas cosas y nos demostró que viajar, más que un «lujo», es una necesidad para alimentar nuestra alma y espíritu. 

¡Mis amores! ¿Me extrañaron por acá? ¡Debo confesarles que yo sí! Extrañaba mucho sentarme a contarles mis aventuras por Colombia y por el mundo. Si algo me enseñó el 2020 es que, definitivamente, viajar no es solo un “lujo”, sino una necesidad para la mente y el espíritu.

Este año nos ha dejado maravillosas enseñanzas si reflexionamos con detenimiento en los pequeños detalles. Por ejemplo, mi primer viaje “post cuarentena” fue a las hermosas ciudades costeras Santa Marta y Cartagena, y a pesar de ser lugares que ya conocía, toda esta situación me permitió sentir como si fuera la primera vez que viajaba y así pude atesorar en mi mente cada recuerdo de un paseo que nos hizo muy felices después de todo lo que hemos vivido en este año tan particular.

Antes de relatarles mi primera experiencia viajera “post cuarentena”, quiero decirles que Álvaro y yo estuvimos gratamente sorprendidos durante el vuelo porque las medidas de bioseguridad para la prevención del covid 19 de Avianca son muy estrictas, y permiten a los pasajeros sentirse realmente protegidos. Así que, si tienen dudas acerca de viajar en estos momentos, o deben hacerlo sí o sí por cuestiones de trabajo o algún otro motivo de fuerza mayor, pueden sentirse seguros de que se están tomando las medidas necesarias.

laura tobon

Fueron días de desconexión donde cambiamos la vista de las cuatro paredes en casa por un amanecer rodeado de naturaleza y paisajes hermosos. 

Antes del vuelo nos midieron la temperatura, tuvimos que descargar las aplicaciones “Corona App” y el “Dorado App”, hacer el respectivo registro, y se aseguraron de que no hubiéramos presentado síntomas como fiebre, náuseas, dolor de cabeza, dolor corporal o dificultad al respirar (si presentan 38°C o más no será posible viajar). Nosotros hicimos el check-in antes en la página web, no solo porque estamos acostumbrados a hacerlo así para ahorrar tiempo, sino porque en estos momentos es lo mejor que se puede hacer para evitar el mayor contacto posible con personas en el aeropuerto.

Además, nos tomamos muy en serio la recomendación de Avianca de llevar nuestros propios objetos, así que durante el vuelo usamos los audífonos y libros que dispusimos para el viaje. Las revistas y otros materiales de lectura del avión por el momento no están permitidos. Durante el vuelo fue muy positivo escuchar cómo se han reforzado los procesos de limpieza para evitar contagios; además, los aviones ahora cuentan con filtros de aire que capturan el 99% de las partículas del aire y refrescan continuamente el aire de la cabina.

Todo lo anterior hizo que tuviéramos un vuelo seguro y tranquilo. Cuando llegamos a Santa Marta, nuestro primer destino “post cuarentena”, como les conté antes, ¡sentí como si fuera la primera vez que viajaba! Lo mismo sucede con esas “primeras cosas” que uno ha hecho después de tanto tiempo encerrados en casa: volver a ver a los amigos, volver a comer a un restaurante, pisar de nuevo un aeropuerto y, por supuesto, recordar las sensaciones tan lindas que nos hacen sentir los paisajes que hacen de cada viaje una experiencia inolvidable.  En esta ocasión, viajamos con mi familia, así que el paseo se sintió todavía más especial para mí al poder estar reunida con ellos nuevamente en un lugar tan bonito como es Santa Marta.

laura tobon

Fueron días de desconexión donde cambiamos la vista de las cuatro paredes en casa por un amanecer rodeado de naturaleza y paisajes hermosos. 

En Santa Marta estuvimos en el Parque Tayrona y en otros lugares hermosos. Pero como quizás habrán visto en mis redes sociales, mi primer viaje después de la cuarentena trajo una sorpresa poco grata… ¡Imagínense que hemos quedado a la deriva en la mitad de la Ciénaga Grande de Santa Marta!

Lo que empezó como un viaje en bote inolvidable terminó siendo una película de terror gracias a que, de un momento a otro, fuimos sorprendidos por una tormenta y el bote en el que estábamos se quedó sin gasolina. ¡Qué miedo!

Pero no se preocupen, después de la tormenta llega la calma y gracias a Dios mi familia y yo estamos bien. Vivimos unos días inolvidables en el Parque Tayrona, fueron tiempos de completa desconexión en familia donde cambiamos la vista del amanecer en las cuatro paredes de nuestra casa en Bogotá por un amanecer rodeado de naturaleza y paisajes hermosos.

De vuelta en Cartagena en “La nueva normalidad”

Luego de Santa Marta, viajamos a la ciudad más romántica de Colombia. Esa que puedo recorrer mil veces y no termina de impresionarme con su belleza. La verdad, me había entristecido ver que Cartagena, al ser una ciudad de actividad turística, haya sido fuertemente impactada por la pandemia del covid. Sin embargo, es bueno ver también cómo poco a poco la reapertura económica ha dado pie a nuevas formas de activación del turismo, en especial para el sector hotelero y gastronómico.  Es así como los restaurantes más reconocidos de Cartagena han incursionado en novedosas herramientas tecnológicas, domicilios y entregas especiales en sus puntos de venta para poder subsistir.

Durante mi estadía, tuve la oportunidad de hablar con el empresario Juan Del Mar, propietario de una de las cadenas de restaurantes más representativas de Cartagena. Me contó que fue muy difícil detener la operación exitosa de sus restaurantes de un día para otro. Le tocó reinventarse y optar por los domicilios como forma de supervivencia, sorteando las dificultades que a todos nos trajo el covid 19 de maneras diferentes.

Ahora le llegó el tiempo de abrir nuevamente al público, y tanto él como su personal tienen la misma ilusión y entusiasmo como si fuera la primera vez que abre el negocio. Y así como Juan Del Mar, son muchos los restaurantes que ya están disponibles al público para que degustemos nuevamente sus deliciosos platos y vivamos las experiencias que un domicilio no puede brindarnos. Aquí les dejo algunos de los restaurantes que están listos para recibirnos nuevamente:

Juan del Mar: uno de los íconos de la Plaza de San Diego y un lugar ideal para pasar una tarde maravillosa con su pareja o amigos.  Recomendados los mariscos y pescados con su típico toque cartagenero, sus deliciosas pizzas gourmet de masa fina y las recetas de la auténtica cocina peruana.

Candé: es un restaurante especializado 100% en cocina cartagenera, podrán disfrutar de platos típicos en un ambiente tradicional que les ofrecerá una experiencia única.

El Barón: restaurante emblemático de la ciudad de Cartagena ubicado en la Plaza de San Pedro Claver,el sitio ideal para compartir con amigos. Recomiendo probar el dip de cangrejo y la hamburguesa de cordero. ¡Una delicia!

San Pedro: ubicado también en la plaza de San Pedro Claver, ideal para una velada romántica. Este restaurante está especializado en comida asiática y mediterránea. Sus comensales definen su estilo como “comida de autor”.

Vitrola: en un típico pasillo de Cartagena sobre la Calle Baloco del centro, se encuentra este restaurante que es uno de los más antiguos y reconocidos de la ciudad. Con más de 25 años de servicio Vitrola ofrece, entre otros platos, un delicioso steak de atún con láminas de aguacate y mango y la causa cartagenera que no podemos dejar de probar.

El Árabe: este restaurante es uno de los más reconocidos en la ciudad por la calidad y autenticidad de sus platos. Aquí no solo encontrarán las mejores recetas árabes sino también una excelente oferta gastronómica a la que se le suman espectáculos de danza que amenizan el momento.

Estos son los hoteles que ya han incorporado los protocolos de bioseguridad que les permiten prestar a sus huéspedes un servicio más exigente en los temas de aseo, limpieza y desinfección, dándole confianza y tranquilidad a los visitantes:

  • Hotel Santa Clara
  • Hotel Santa Teresa
  • Hotel Eurostar Marqués de Villalta
  • Hotel Bastión
  • Hotel Silvia Tcherassi

Por otro lado, la reactivación del centro histórico incluye dentro de sus iniciativas la peatonalización de algunas vías, la delimitación de ciclorutas y el aprovechamiento de espacios residuales que están abandonados y que hoy no están prestando ningún servicio.

Así que, mis amores, mi invitación hoy es a que retomemos el turismo con responsabilidad y volvamos a viajar por nuestra hermosa Colombia que tiene tantos destinos hermosos por mostrarnos. Definitivamente, como les dije al principio, viajar no es un “lujo” es un estilo de vida que, ahora más que nunca, me doy cuenta de que nos da verdadera felicidad y paz.