Sentimos que este fue un viaje en el tiempo… Una ciudad congelada en los años 50.

¡Amores míos!

La segunda aventura que les quiero compartir junto a Valo ocurrió en La Habana. Podríamos decir que la distancia entre Cuba y Colombia no es mucha, pero la verdad sentimos que este fue un viaje en el tiempo… Una ciudad congelada en los años 50. El pasado reflejado en las calles, los carros y los edificios de colores. 

Y claro, mención aparte merece su gente: siempre con una sonrisa y dispuesta a ayudar, llena de sabor y contagiada de esa cultura que une a todos los pueblos del Caribe (incluyendo a la costa colombiana). Entrando en materia para compartir mi experiencia y la de Valo: quienes nos conocen saben que no podemos vivir sin nuestros celulares, sí… ¡Qué horror!

Pues les cuento que en este viaje tuvimos que despedirnos de las redes sociales y de los celulares gran parte del tiempo, por cuenta de la poca cobertura de internet en la isla. Yo soñaba con publicar y compartirles en vivo cada experiencia, créanme que fue un reto acumular toda esa información por días. Aquí tengo que agradecer a Valo porque él fue quien me hizo caer en cuenta que esto era una oportunidad para desconectarnos de la tecnología y, además, para compartir realmente en pareja, ya que ninguno podía revisar sus redes ni leer noticias.

En todo caso, para que los adictos al internet (como nosotros) respiren aliviados, es posible obtener este servicio en los hoteles con una tarjeta de ETCSA, eso sí, no esperen que les dure mucho tiempo. Si tienen que estar conectados por trabajo, les advierto desde ya: ¡Cuba no es una opción!

Cuba no dejó de sonreírnos, ofreciéndonos grandes dosis de magia en sus lugares y en las personas que nos cruzamos en el camino.

Un día de terror

Tengo que ser muy honesta, La Habana no nos recibió como esperábamos: la maleta se demoró tres horas más en salir y no paró de llover (esto incluye el momento en el que nos dio por hacer una hora de paseo en un taxi descapotable y salimos lavados). Me cayó mal algo que comí y, por si fuera poco, terminé peleando con Valo… ¿Nunca les ha ocurrido que un viaje muy esperado empieza con el pie izquierdo?

La revelación

La verdad es que, después de los pequeños impases, que se convirtieron en anécdotas de las que hoy nos reímos; La Habana supo sorprendernos gratamente a la vuelta de cada esquina. Desde la salida del sol radiante, supe que la historia iba a ser otra.

Cuba no dejó de sonreírnos, ofreciéndonos grandes dosis de magia en sus lugares y en las personas que nos cruzamos en el camino. De esa lista de experiencias, hacemos estas recomendaciones para que puedan sacar el máximo provecho:

Los favoritos de Valo: sitios que son un MUST

  • Floridita: uno de los bares con más historia del mundo y, para muchos, el mejor Daiquirí del planeta. Es recordado, especialmente, por ser el sitio favorito del escritor Ernest Hemingway para tomarse unos tragos. Con tanta historia de por medio, vale la pena dar un vistazo (y un sorbo).
  • Las plazas de la Vieja Habana: la plaza de la Catedral, la plaza de Armas, la Plaza Vieja… todas muy cerca entre sí. Son la mejor forma de descubrir la ciudad, tienen un encanto romántico y único cuando se visitan en pareja.
  • La Guarida: una majestuosa casa antigua que incluye un restaurante de comida típica cubana y un bar, con una vista increíble de La Habana (Especialmente de noche). ¡Simplemente espectacular!
  • Paseo del prado: una hermosa calle para encontrarse de frente con la arquitectura cubana tradicional. Todos los fanáticos de la moda que me leen, recordarán este lugar por el famoso desfile de Chanel en 2016.

Cuba no dejó de sonreírnos, ofreciéndonos grandes dosis de magia en sus lugares y en las personas que nos cruzamos en el camino.

¿Cómo moverse?

Las opciones son muy variadas y cada una, en sí, una experiencia. Valo y yo sugerimos probarlas todas, al menos una vez.

  • Taxis en carros clásicos: se toman desde el hotel y ofrecen un paseo maravilloso. Suelen cobrar entre 25 y 35 CUC por hora.
  • Coco Taxis: la manera más fácil, divertida y rápida de moverse por la ciudad. Tienen una tarifa según el viaje.
  • City Tour Bus: al igual que en muchas otras ciudades, permiten observar desde el segundo piso algunos de los mayores atractivos de la ciudad. Es una alternativa perfecta si no se cuenta con mucho tiempo.

Prepárense para un festín de sabores que reúne muchos mundos en uno solo.

¿Dónde quedarse?

Desde lo más clásico hasta las alternativas modernas, La Habana ofrece hospedajes para todos los gustos y presupuestos.

  • Gran Hotel Manzana: este es un hotel moderno, ideal para aquellos que disfrutan de ver tantas construcciones patrimoniales pero que, no necesariamente, quieren dormir en ellas. La terraza con piscina tiene una vista envidiable del Capitolio.
  • Hotel Nacional: una sola palabra: majestuosidad. Se distingue por su elegancia y antigüedad. Presidentes y celebridades solían reunirse en este espacio para eventos sociales o, simplemente, pasaban por su bar en busca de un buen trago.
  • Meliá Cohiba: cómodo, con excelente vista y muy amplio. Es el tipo de hotel ideal para un viaje con la familia.
  • Hotel Saratoga: no se puede estar mejor ubicado, en el corazón de la Vieja Habana. Dicen que fue escogido por Jay-Z y Beyoncé para hospedarse.
  • Hoteles Iberostar: uno en la plaza del Parque y el otro en la entrada de la Ciudad Vieja. Muy bonitos y bien ubicados.

¿Qué comer?

Prepárense para un festín de sabores que reúne muchos mundos en uno solo: África, Europa y América. Lo esencial es probar su ropa vieja, con yuca, arroz y frijoles. Para probarla, por la plaza de la catedral encuentran un “paladar” o pequeño restaurante privado, como les dicen en La Habana, llamado Doña Eutimia. Ojo, lo encuentran en la última puerta del callejón del Chorro. ¡No se dejen confundir porque van a ofrecerles otros restaurantes! Y antes de despedirnos, les dejamos un par de tips para tener en cuenta que les permiten salvar unos cuantos pesos y varias horas:

  • Preparen 18 dólares para pagar su tarjeta de turista, antes de montarse en el avión con destino a La Habana.
  • La moneda oficial para turistas es el CUC, un dólar equivale más o menos a 0,86 CUC y el cambio con el Euro suele ser más conveniente. Es el viaje para sacar esos Euros que tenían guardados.
  • Lleven efectivo porque los datáfonos son muy pocos, solo en algunos hoteles y restaurantes. Si su banco es de Estados Unidos, puede que la tarjeta ni funcione.

Ahora sí están listos para disfrutar de La Habana en todo su esplendor. ¡Valo y yo les deseamos el mejor viaje de todos!